REPRESENTACIÓN SIMBÓLICO-FIGURATIVA
La Resurrección tal como la transmiten los escritos del Nuevo Testamento no es la reanimación de un muerto, como aconteció en la resurrección de Lázaro, quien volvió a morir. Tampoco es el retorno a la vida mortal empíricamente verificable, si no y esto es lo fundamental, sin lo cual no hay resurrección, es un tránsito que acaba en una existencia eterna en Dios, de la que no tenemos conocimiento empírico y verificable aquí y ahora . Tratar de demostrar la resurrección con métodos presuntamente científicos además de soberbia es ignorancia. Todas los intentos de explicar la resurrección con pruebas presuntamente científico-técnicas son imposibles, como las elucubraciones psicológicas sobre estados de ánimo y perturbaciones inconscientes. La Resurrección no es un hecho manipulable científicamente: . las ficciones literarias o cinematográficas pueden ser intentos incluso piadosos, pero para la Fe totalmente irrelevantes o lo que es peor muy perjudiciales. La Resurrección llega a nosotros por el testimonio y confesión de unos creyentes, los discípulos de Jesús encabezados por San Pedro. Este testimonio y esta confesión no tienen como finalidad provocar discusiones interminables de teólogos o presuntos eruditos. Lo textos del Nuevo Testamento proclaman un kerigma que tiene fundamento también en la historia. Historicidad y Resurrección se complementan. y no se oponen, sino todo lo contrario.

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