ENCUENTROS CON EL RESUCITADO (I)
El tema central común a todos los relatos de apariciones- afirma H. Kessler es la confirmación de la Resurrección mediante la aparición personal del Señor. Este elemento clave del encuentro libre del Resucitado está en relación directa con la información básica de las fórmulas más antiguas del Kerigma " Cristo, el Señor, el Maestro resucitó y se pareció"
Un elemento fundamental es el reconocimiento. En algunos relatos de San Juan y San Lucas, Jesucristo Resucitado parece de incógnito, sólo se da conocer en su misma identidad en un segundo momento. En estos relatos se manifiesta, Resucitado. en formas simbólicas: como peregrino a los discípulos: al incrédulo Tomás directamente, mostrándole sus sagradas llagas; a María Magdalena que se lamenta, como el hortelano. Estos relatos se presentan como el paradigma de la experiencia, abierta a todo cristiano para acompañar a Señor, vivo en la Comunidad y en sus ágapes fraternos.
La convicción del Cristianismo primitivo es unánime, Jesús Crucificado no permaneció en la muerte, sino que resucitó y fue elevado, se pareció a los discípulos, los llamó como testigos y les prometió su presencia `permanente.
Es necesario recordar que, según el Nuevo Testamento, no hubo testigos directos del acontecimiento de la Resurrección. Por eso evitan cuidadosamente sus descripción. Sólo la describen los evangelios apócrifos. No se puede dar un realismo objetivista de la Resurreción, como acontece en muchas pinturas Occidenales, por ejemplo el mágnífico cuadro del Greco.
MARÍA MAGDALENA: Es la primera que da la noticia a Pedro del sepulcro vacío. Después vuelve sobre sus pasos y se queda junto al sepulcro, fuera, llorando ( Juan, 20-11). Cuando Jesús se le aparece no lo reconoce, piensa que es el jardinero. Sólo cuando la llama por su nombre: "MARÍA", sabe que es Él , RABONNÍ (MAESTRO). Lo conoce por la Fe. Jesús le dice: NO ME RETENGAS, QUE TODAVÍA NO HE SUBIDO AL PADRE."

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